“El origen de la palabra Mandala es sánscrito y significa círculo sagrado, aunque también tiene las acepciones de rueda y totalidad. Desde tiempos inmemoriales, la geometría sagrada ha estado presente en diferentes culturas y religiones y ha dejado su huella tanto en megalitos, catedrales, mezquitas, estupas, pirámides y templos.”

Thomas Varlenhoff: El libro de los Mandalas – Energía, meditación y sanación. Editorial EDAF. 2009